martes, 19 de noviembre de 2013

You are the one for me: Chapter 5.


¿Qué ha pasado?
                             ...
La cabeza me da botes y no puedo pensar bien.
Niall está en la cama de abajo, despierto mirando a su pantalla del móvil.
-¿Qué hora es?
-¿Qué haces despierta?
-Respóndeme tú primero.
Miró su móvil.
-Son las 4:00am.
-¿Hace cuánto que hemos venido? ¿Cómo me has traído? ¿Por qué no recuerdo nada? ...
-¿Me estás interrogando? -Niall me miró gracioso.
-Sí.
-Bueno.. Salímos de la fiesta a las 3:00am. Unas chicas te encontraron en el baño, y cuando me dí cuenta, te traje en el coche y te tumbé en la cama. ¿No recuerdas qué te bebiste una botella entera de alcohol?
-¿QUÉ? ¿HE BEBIDO?
-Sí, y bastante. -Niall volvió a mirar su pantalla.
Me estaban entrando náuseas, casi seguro del alcohol. Salí de la cama, atravesé la de Niall. Me miraba confundido.
Corrí en dirección al baño. Cerré la puerta, y levanté la tapadera del inodoro y me arrodillé ante él.
Todo lo que bebí, salió de mi estómago. Me sentía mareada. Tiré de la cadena.
-¿Andrea, estás bien? -Podía oír como Niall se encontraba detrás de la puerta.
-Sí, estoy genial. -Dije irónicamente.
-¿Quieres que entre?
-No, ya salgo.
Salí, y allí se encontraba. Más sexy que nunca, sin camiseta y con unos pantalones anchos para dormir.
-Emmmmm, ¿por qué no te tomas una pastilla o algo? -Dijo Niall, pareciendo preocuparse por mí.
-No, no quiero tomar pastillas, gracias por la idea, pero no. Voy a dormir.
Niall asintió y entró al baño.
Me tumbé en la cama, y me volví a dormir.
Me desperté, y Niall no estaba.
Bajé las escaleras rápidamente. Me dirigí al salón, y tampoco se encontraba allí. Entonces, me dió sed y entré a la cocina a por un vaso de agua.
Allí se encontraba Niall, asujentando una bandeja en la mano.
-Buenos días, Bella Durmiente.. -Niall sonrió. ¿Bella Durmiente? Reí para mis adentros. -¿Estás mejor?
-Si, bueno.. Parece ser que sí. Y bueno... ¿Qué llevas en la mano?
-Es para tí, bueno.. te lo iba a llevar a tu cuarto, pero ya veo que te has delatado. -Niall rió levemente y yo le imité.
-Bueno.. nunca es tarde. -Cogí la bandeja y me dirigí al cuarto de estar.
Niall se sentó allí en el sofá, mientras que yo tomé sitio en la mesa grande. Miré a Niall y le di una sonrisa dandole las gracias por el desayuno.
Desayuné y me senté en el otro lado del sofá.
Niall y yo estabamos viendo la TV, de repente me suena el móvil.
Tengo 1 mensaje de mi amiga; que dice..
-Organizo una fiesta el sábado noche de la siguiente semana, ¡te espero! Besos. xx
Giré la cabeza, y observé como Niall miraba la pantalla de mi móvil, y después subió su mirada a mis ojos.
-¿Y bien..? -Empezó a hablar.
-¿Huh?
-Me refiero, que si quieres ir.. A mi me encantaría ver a tus amigas de nuevo, son simpáticas. -Él me dió una cara de inocencia, pero yo sabía que él pensaba otra cosa.
-Ya.. Bueno.. Si tú quieres.. Entonces vale. -Una sonrisa se formó en los labios, imité su gesto.
                                              ...
La semana se me pasó volando, seguí trabajando, mientras Niall se quedaba con mi madre en casa. A él le encantaba cocinar, así que cuando las dos trabajábamos, él hacía la comida.. Era un amor.
Y pronto.. Me di cuenta de que ya era Viernes. De que al día siguiente, Niall y yo íbamos a una fiesta en la que estaban todas mis amigas, (o las pocas que tengo) y que sin saber la razón; me temía lo peor de esa fiesta.





END CHAPTER 5.

sábado, 2 de noviembre de 2013

You are the one for me: Chapter 4

-La verdad... no, ¿qué me has preguntado? -Dije curiosa, por saber lo que había preguntado.
-No, nada... ¿A qué hora tenémos que estar allí? -Dijo mientras movía sus pies y se sentaba en el sillón.
-A las 10 es la fiesta, así que sobre las 9 y media nos vamos de aquí, porque el sitio queda a media hora de aquí.
                                        ...
-Me voy a duchar, después de mí, vas tú, ¿no? -Me levanté y me parñe frente a él esperando su respuesta.
-Vale, después subo yo.
Asentí y subí a la planta de arriba.
Mi móvil sonó, lo cogí y ví que era un mensaje de mamá que decía que trabajaba toda esta noche, que vino esta mañana a casa pero que no estábamos cuando ella vino.
Le contesté que ibamos a una fiesta y fuí a mi cuarto a coger la ropa interior. Me dirigí al aseo, y dejé la ropa interior en el lavabo.
Me fuí quitando la ropa, hasta quedar sin nada puesto. Me metí en la ducha y le dí al agua templada.
Cuando terminé salí de la ducha y me puse una toalla alrededor del cuerpo y le hice un nudo para que no se cayera. Me sequé y me puse la ropa interior que había dejado en el lavabo. Pensé que Niall estaba abajo en el salón, así que en ropa interior me dirigí a mi cuarto.
-¿QUÉ HACES AQUÍ? -Niall me miró de arriba a abajo y nerviosamente contestó.
-Yo... Yo estaba esperandote aquí, pensé que vendrías... -Me miró de nuevo. -Que vendrías vestida ya.
-Pues... Estás equivocado, además.. Te dije que esperaras abajo. En fín, ya puedes ir a ducharte.
Sus mejillas se sonrojaron de lo que parecía ser vergüenza, cogió de su maleta su ropa; y cerró la puerta.
Dejé escapar un suspiro.
Me vestí y esperé a que Niall saliera del baño, para poder entrar y peinarme.
Al fín salió, se veía tan sexy con esa camiseta ajustada blanca y esos pantalones anchos... -¡Para Andrea! Es tu primo y no puedes pensar así. -Mi mente me recordó- Pero aún así, iba sexy.
Él sin decir nada, cogió su móvil y cartera y se bajó abajo a esperarme. Parecía que todavía estaba avergonzado, lo cuál yo no estaría si fuese yo.
Me peiné y me hice la plancha, me maquillé solamente con rimel y raya, y me pinté los labios rojos ya que pintaba con la ropa que llevaba; un vestido corto negro, sencillo y con la espalda al aire.
Bajé las escaleras lentamente, ya que era así de lento como los tacones me lo permitían.
Fuí al salón y avisé a Niall de que ya podíamos irnos. Él se quedó unos segundos mirándome y después miró al suelo.
Nos montamos en su coche, y le fuí diciendo por donde se iba, si no fuera por tener que dirigirle... Hubieramos pasado todo el camino en silencio.
Llegamos a la casa, donde era la fiesta. Era como una mansión.
Niall aparcó el coche, le esperé y entramos juntos. Todo el mundo me miraba, como si no hubiera más gente allí.
Ví a mi amiga; la dueña de esta mansión.
-¡Hola Andrea! -Me saludó y yo le saludé también.
Pasó de mirarme a mí, a mirar a Niall, el cual permaneció todo el rato callado mientras mi amiga lo miraba y a la vez me hablaba.
-¿No me vas a presentar a este chico tan guapo? -Mi amiga lo miró lujuriosamente y yo le eché una mirada fulminante, no sé por que.
-Él es Niall, mi...
-¿Es tú novio a caso? Porque si no lo es... Podríamos ser amigos. -Ella le guiñó un ojo a Niall, iba a contestar cuando Niall de repente...
-Sí, soy su novio. ¿Verdad? -Él me miró guiñandome un ojo, para que le siguiera el juego. Yo iba a hablar cuando mi amiga se despide y se va.
-¿Por qué has dicho eso? -Le dije confusa a Niall.
-No, por nada. Quería ver que decía.
-¿Quieres algo de beber? ¿Ron, champán..?
-No bebo.
-¿En serio? En realidad yo tampoco, es decir.. Solo cuando salgo.
-Guay, ¿no me presentas a tus amigas? -Él sonrió pícaramente.
-Sí... Digo, no creo que te caigan bien.
-¿Por qué? -Frunció el ceño.
-Pues... porque...
-¡Hey Andrea! ¿Quién es este chico? -La chica que peor me caía del mundo, me dijo eso.
-Soy Niall. -Ella sonrió.
-¿Qué quieres, Sophia?
-Conocer a tu amigo, ¿no puedo, pequeña? -Ella rió fuertemente. Odio que me digan pequeña, ugh. -Niall, quieres quedar otro día? Digo, como hoy.
Ah, vale, genial. Ni si quiera lo conoce y ya está ligando. Guay. Sophia me odia desde que teníamos 8 años, así que me extrañaba que hubiera venido a saludarme a mí...
-Vale, ¿por qué no? -Dijo Niall.
Yo no pintaba nada allí. Me fuí a la cocina, dejando a los dos solos.
Cogí una botella de... Lo que parecía whisky y le dí un sorbo.
¿Qué acababa de hacer? Ese líquido estaba asqueroso, pero seguí bebiendo. Después de media botella bebida...
Ví a Niall venir hacía mí. Me quitó la botella de las manos, ¿qué se creía que estaba haciendo?
-¿Por qué me la quitas? -Dije haciendo pucheros.
-Ya has bebido suficiente.
-¿A caso eres tú el que tiene que decirme hasta cuando tengo que parar? -Le cogí la botella y subí las escaleras, dirigiendome al baño.
Cerré la puerta y me senté al lado de la bañera, bebí hasta que la botella se vació.
-¿Y ahora qué? -Me dije a mí misma.
La cabeza me daba vueltas, ni si quiera sabía dónde estaba.
                                               ...
Abro los ojos y estoy en casa, en mi cama tumbada, con la ropa de ayer.



You are the one for me: Chapter 3

Abrí los ojos y lo primero que ví, fue a Niall durmiendo. Me levanté e intenté no pisarle, ya que la cama suya estaba debajo, y tenía que pasar si o si por encima.
-Buenos días.
Me sobresalté, ya que no me esperaba esa acción de Niall.
Él me miró.
-¿Qué vamos a hacer hoy? -Preguntó no muy entusiasmado.
-¿Vamos? -Me desconcerté.
-Tú madre me dijo que me ibas a mostrar la ciudad, y todo eso.
-Ya, pero hoy trabajo.
De pronto mi madre abrió la puerta, y fijó su mirada en Niall y después en mí.
-Me voy a trabajar. -Le dí una señal de asentimiento y fué a cerrar la puerta.
Yo no tenía ganas de salir hoy...Era sábado. Los sábados no suelo hacer nada, pero como está Niall...Mi madre me obligaria a salir, ójala se le olvidara recordármelo...
-Ahh y...-Mamá abrió de nuevo la puerta. -Quiero que hoy enseñes a Niall todo esto, que vayáis al cine o algo. -Sonrió y cerró la puerta.
Me giré y Niall se encontraba en ropa interior; bóxers.
Rápidamente me tapé los ojos.
-¿Qué haces en ropa interior? ¿Estás loco?
-¿Qué pasa? ¿Es malo? -Se desconcertó.
-Pues...sí.
-Vale, en ese caso me voy a vestir.
-Sí, eso no estaría nada mal.
Cogí la ropa, me pegué una ducha fría y volví ya vestida y preparada.
Me dirigí al salón. Niall, probablemente estaba en el baño, ya que no estaba alrededor.
De repente, noto una mano en mi cintura.
-¿Qué pretendías? -Me sobresalté, dirigiéndome a Niall.
-Asustarte. -Sonrió.
Después de desayunar, nos sentamos en el salón, él estaba viendo la TV. Mientras yo hablaba por el móvil con mis amigas.
-Quiero dar un paseo.
-¿Ahora? -Pregunté sin ganas.
Asintió.
Caminamos hasta la puerta principal, y él se dirigió a su coche.
-¿Te subes? -Preguntó.
-Que remedio. -Dije.
Nos subimos al coche, metió la llave y el coche se puso en marcha.
Niall puso los discos que tenía de música. Probablemente tenía el mismo gusto musical que yo.
Yo le iba diciendo para donde tenía que ir, yo tenía que ir a dónde trabajaba para ver si me podían cambiar el turno, y empezar el Lunes. Así podría estar con Niall el fin de semana.
Llegamos, salímos del coche y nos dirigímos allí.
El local estaba abierto, eran las 3 de la tarde.
-Niall, quédate aquí esperando, ya vuelvo. -Le señalé una mesa cercana que estaba vacía.
Caminé hasta la cocina, dónde probablemente estuviera mi jefe.
Él no era muy cariñoso o muy cordial que digamos.
-¿Qué haces aquí? Hoy no trabajas, ¿acaso no te sabes tu horario de trabajo? -Dijo no muy amigable, su tono de voz parecía enfadado.
-Yo...Yo, he venido porque... Mi primo ha venido, y tengo que-que cuidar de él. Y quería preguntarle, si podría cambiarme el turno de mañana, por el del Lunes.
-No sé, ¿no tienes a nadie más para cuidarlo?
-No. Solo yo.
-Entonces vale, está bien.
Yo asentí amablemente, y me dirigí a la mesa dónde Niall se encontraba.
-¿Te lo ha cambiado?
No contesté.
-Vamos.
Salímos de allí, y nos dirigímos al coche.
Nos montamos y puso la radio.
-¿Y bien...? -Preguntó mientras conducía, siguiendo mis intrucciones sin quitar la vista de la carretera.
Él tarareaba la canción que sonaba en la radio.
-Todo bien... Excepto que mentí. Mi jefe piensa que voy a estar cuidando de mi primo pequeño.
Él empezó a reír.
-Se...¿Se supone que soy yo?
-Sí...-Miré al suelo del coche, que por cierto estaba muy limpio.
-Nah, no pasa nada... Si de todas formas no va a saber que estabas mintiendo.
-Pero...Él es muy listo, puede saber la verdad facilmente, de todas formas... está hecho.
-Chica mala... -Él empezó a reír.
-¿Yo? -Empecé a reír con él.
                                     ...

Le guié para ir de nuevo a casa. Esta tarde no haríamos nada, pero esta noche iríamos a una fiesta que mi amiga me invitó.
Niall estaba tumbado en el sofá. Mientras yo estaba en el otro, enganchada al móvil.
-¿No me lo vas a decir?
-El...¿El qué? -¿A qué se refiría?
-¿No me has escuchado, verdad? -Sonrió.


viernes, 27 de septiembre de 2013

You're the one for me: Chapter 2

El timbre sonó, y mamá fué a abrir.
La puerta se cerró atrás de mí, y me giré para ver quien había tocado a estas horas.
Para mi sorpresa...Era la persona que menos me esperaba.
-Cariño...-Mi madre se acercó haciendo que el chico rubio de antes la siguiera. -Este es Niall, tu primo. Él se quedará por una temporada aquí, para adaptarse.
El chico rubio; Niall, no paraba de sonreír.
No me lo podía creer. ¿Mi primo? ¿En qué se parecía a mí? ¿En qué? En nada. Totalmente diferentes, ¿qué como lo sé? Simplemente lo sé, es un dejabú y no sé por qué.
-¿Mí...Mi primo? -Negué con la cabeza.
Me acordaba perfectamente. Siempre jugábamos juntos en mi casa, jugábamos a lo que fuera, él me hacía reír con cada palabra que decía. Pero después pasó algo, la separación de sus padres. Y no volví a saber nada más de él. Su madre lo tuvo muy jóven con un hombre, y luego se casó con el padre de Niall. Él tuvo una infancia dura, al igual que la mía. Pero ni su madre ni él dijeron nada cuando se fueron de Inglaterra. Simplemente se fueron, eso tampoco estuvo bien.
-Sí, tu primo Niall. He pensado en que se podría instalar en tu habitación, ya que hay dos camas.
-¡Mamá! ¿Estás loca?
Él permaneció callado y sonriendo todo el tiempo.
-Niall, sube a la habitación de Andrea, está al final del pasillo. Ahora sube ella. -Ella sonrió amablemente.
Rodé los ojos cuando él de nuevo sonrió y subió las escaleras llevandos sus dos maletas. Seguramente se quedaría por bastante tiempo..
El silenció se rompió cuando Niall ya había subido las escaleras.
-Andrea, no actues como un bebé. Tú sabes que no eres un bebé. Así que no actues como ello, y por favor ayuda a Niall a integrarse aquí.
-¿Por qué ha decidido venir ahora? ¿Después de tanto tiempo?
-Está pasando por un mal momento, Niall y su madre. Así que ella habló conmigo, y espero que lo trates bien. No tengas rencor cariño.
-¡Yo no tengo rencor a nadie! Trataré de ser buena...
Subí las escaleras y entré al cuarto. Estaba observando todo el cuarto desde la cama que había abajo de la mía. Su mirada se encontró con la mía.
-Vale. Solo quiero saber...
-¿Por qué estoy aquí?
-No. Porque nunca me has hablado antes.
-No quiero hablarlo ahora. ¿Podríamos hablar mañana? Estoy cansado. -Bostezó y con el pijama ya puesto se metió en su cama.
-¿Nada más que decir? -Yo seguía al lado de la puerta. Avancé dos pasos más. -Te voy a preguntar algo. ¿Cómo me reconociste cuando me viste en la carretera?
Él rió.
-Es evidente, tu forma de caminar te delate.
Yo reí al comentario.
-¿Cuántos años tienes Niall? -Yo de repente pregunté.
-Los mismos que tú, ¿no recuerdas?
-¿19?
-Sí. -Contestó tumbado en la cama, mirando al techo.
Ese fué la última palabra que dijo, cuando había venido del baño. Él, ya estaba dormido.









END CHAPTER 2.




lunes, 9 de septiembre de 2013

You're the one for me: Chapter 1

Me dirigía al trabajo, esta semana me tocaba turno de noche…Tendría que estar hasta las 1 de la madrugada recogiendo y entregado pedidos.
Cuando llegué estuve toda mi jornada trabajando, 8 horas nocturnas diarias por 5 libras la hora. Seguía viviendo en casa de mi madre, así que quería este trabajo para independizarme.
-Aquí tienes.
-Gracias.
-Que vuelva pronto. –Sonreí.
Había sonreído como 1000 veces en estas 8 horas; sin exagerar. Mi jefe decía que los clientes comerían mejor con una sonrisa antes. Y claro, eso es una tontería, pero…Es mi jefe, él manda.
Me quité la gorra con el logo de McDonalds, la dejé en el mostrador y esperé a que toda la poca gente que había se fuera, para cerrar el lugar. Miré el reloj y eran las 1:30am, otra vez perdería el autobús. Corrí todo lo posible para llegar a tiempo…pero cuando llegué a la parada, se acababa de ir. ¿Por qué todo me pasaba a mí? Mi casa estaba como a 30 minutos de allí, en coche. Y andando como dos horas. ¿Qué iba a hacer? Todo era carretera…Empecé a andar, hacía mucho frío allí. Llevaba dos minutos andando cuando noté una fría mano tocando mi hombro al descubierto.
Me giré para ver su rostro, pero no lo reconocí. Era un chico rubio, ojos azules, sudadera gris y pantalones holgados.
Segundos después apresuré mis pasos, haciéndolos más rápidos, pero me alcanzó de nuevo agarrándome por la espalda.
-¿Te conozco? –Le pregunté fríamente.
-No. Pero podrías.
No entendía al chico, ¿qué quería decir con eso?
-Soy Niall. –Me tendió la mano, y yo se la tendí también.
-Yo Andrea.
Me miró a los ojos fríamente.
-Adiós. –Me deshice de su agarre y empecé a andar recto.
-¿Te llevo? –Me preguntó en la misma posición en la que había quedado antes.
-No, puedo ir yo.
-Pero…Vives lejos, ¿estás segura?
-Hmmm, ¿cómo lo sabes?
Me guiñó un ojo, y me abrió la puerta delantera del coche.
Asentí, y me subí.
-Vivo en..
-Shh, sé dónde vives.
Niall metió las llaves, y pronto ya estábamos en la carretera.
Estaba confundida, ¿cómo lo podía saber? No había visto a ese chico en mi vida.
Miré otra vez al chico, y dejó una sonrisa en sus labios.
¿Podría conocer mi madre a este chico?
No paraba de mirarme y sonreír.
Al fín llegamos, las luces de mi casa estaban encendidas.
-¿Te acompaño?
-¿A-a dónde?
-A tu casa.
Me dió una sonrisa pícara.
No contesté.
-Bueno, al menos, ¿me das tú número?
-¿Número? Ah…bueno.
Se lo dí, y esperé a que se fuera para entrar a casa, pero no se movía, ni el coche ni él.
De todas formas, abrí con llave y mi madre estaba esperandome.
-Andrea, tengo que decirte una cosa.

Parecía contenta.

END FIRST CHAPTER.