viernes, 27 de septiembre de 2013

You're the one for me: Chapter 2

El timbre sonó, y mamá fué a abrir.
La puerta se cerró atrás de mí, y me giré para ver quien había tocado a estas horas.
Para mi sorpresa...Era la persona que menos me esperaba.
-Cariño...-Mi madre se acercó haciendo que el chico rubio de antes la siguiera. -Este es Niall, tu primo. Él se quedará por una temporada aquí, para adaptarse.
El chico rubio; Niall, no paraba de sonreír.
No me lo podía creer. ¿Mi primo? ¿En qué se parecía a mí? ¿En qué? En nada. Totalmente diferentes, ¿qué como lo sé? Simplemente lo sé, es un dejabú y no sé por qué.
-¿Mí...Mi primo? -Negué con la cabeza.
Me acordaba perfectamente. Siempre jugábamos juntos en mi casa, jugábamos a lo que fuera, él me hacía reír con cada palabra que decía. Pero después pasó algo, la separación de sus padres. Y no volví a saber nada más de él. Su madre lo tuvo muy jóven con un hombre, y luego se casó con el padre de Niall. Él tuvo una infancia dura, al igual que la mía. Pero ni su madre ni él dijeron nada cuando se fueron de Inglaterra. Simplemente se fueron, eso tampoco estuvo bien.
-Sí, tu primo Niall. He pensado en que se podría instalar en tu habitación, ya que hay dos camas.
-¡Mamá! ¿Estás loca?
Él permaneció callado y sonriendo todo el tiempo.
-Niall, sube a la habitación de Andrea, está al final del pasillo. Ahora sube ella. -Ella sonrió amablemente.
Rodé los ojos cuando él de nuevo sonrió y subió las escaleras llevandos sus dos maletas. Seguramente se quedaría por bastante tiempo..
El silenció se rompió cuando Niall ya había subido las escaleras.
-Andrea, no actues como un bebé. Tú sabes que no eres un bebé. Así que no actues como ello, y por favor ayuda a Niall a integrarse aquí.
-¿Por qué ha decidido venir ahora? ¿Después de tanto tiempo?
-Está pasando por un mal momento, Niall y su madre. Así que ella habló conmigo, y espero que lo trates bien. No tengas rencor cariño.
-¡Yo no tengo rencor a nadie! Trataré de ser buena...
Subí las escaleras y entré al cuarto. Estaba observando todo el cuarto desde la cama que había abajo de la mía. Su mirada se encontró con la mía.
-Vale. Solo quiero saber...
-¿Por qué estoy aquí?
-No. Porque nunca me has hablado antes.
-No quiero hablarlo ahora. ¿Podríamos hablar mañana? Estoy cansado. -Bostezó y con el pijama ya puesto se metió en su cama.
-¿Nada más que decir? -Yo seguía al lado de la puerta. Avancé dos pasos más. -Te voy a preguntar algo. ¿Cómo me reconociste cuando me viste en la carretera?
Él rió.
-Es evidente, tu forma de caminar te delate.
Yo reí al comentario.
-¿Cuántos años tienes Niall? -Yo de repente pregunté.
-Los mismos que tú, ¿no recuerdas?
-¿19?
-Sí. -Contestó tumbado en la cama, mirando al techo.
Ese fué la última palabra que dijo, cuando había venido del baño. Él, ya estaba dormido.









END CHAPTER 2.




lunes, 9 de septiembre de 2013

You're the one for me: Chapter 1

Me dirigía al trabajo, esta semana me tocaba turno de noche…Tendría que estar hasta las 1 de la madrugada recogiendo y entregado pedidos.
Cuando llegué estuve toda mi jornada trabajando, 8 horas nocturnas diarias por 5 libras la hora. Seguía viviendo en casa de mi madre, así que quería este trabajo para independizarme.
-Aquí tienes.
-Gracias.
-Que vuelva pronto. –Sonreí.
Había sonreído como 1000 veces en estas 8 horas; sin exagerar. Mi jefe decía que los clientes comerían mejor con una sonrisa antes. Y claro, eso es una tontería, pero…Es mi jefe, él manda.
Me quité la gorra con el logo de McDonalds, la dejé en el mostrador y esperé a que toda la poca gente que había se fuera, para cerrar el lugar. Miré el reloj y eran las 1:30am, otra vez perdería el autobús. Corrí todo lo posible para llegar a tiempo…pero cuando llegué a la parada, se acababa de ir. ¿Por qué todo me pasaba a mí? Mi casa estaba como a 30 minutos de allí, en coche. Y andando como dos horas. ¿Qué iba a hacer? Todo era carretera…Empecé a andar, hacía mucho frío allí. Llevaba dos minutos andando cuando noté una fría mano tocando mi hombro al descubierto.
Me giré para ver su rostro, pero no lo reconocí. Era un chico rubio, ojos azules, sudadera gris y pantalones holgados.
Segundos después apresuré mis pasos, haciéndolos más rápidos, pero me alcanzó de nuevo agarrándome por la espalda.
-¿Te conozco? –Le pregunté fríamente.
-No. Pero podrías.
No entendía al chico, ¿qué quería decir con eso?
-Soy Niall. –Me tendió la mano, y yo se la tendí también.
-Yo Andrea.
Me miró a los ojos fríamente.
-Adiós. –Me deshice de su agarre y empecé a andar recto.
-¿Te llevo? –Me preguntó en la misma posición en la que había quedado antes.
-No, puedo ir yo.
-Pero…Vives lejos, ¿estás segura?
-Hmmm, ¿cómo lo sabes?
Me guiñó un ojo, y me abrió la puerta delantera del coche.
Asentí, y me subí.
-Vivo en..
-Shh, sé dónde vives.
Niall metió las llaves, y pronto ya estábamos en la carretera.
Estaba confundida, ¿cómo lo podía saber? No había visto a ese chico en mi vida.
Miré otra vez al chico, y dejó una sonrisa en sus labios.
¿Podría conocer mi madre a este chico?
No paraba de mirarme y sonreír.
Al fín llegamos, las luces de mi casa estaban encendidas.
-¿Te acompaño?
-¿A-a dónde?
-A tu casa.
Me dió una sonrisa pícara.
No contesté.
-Bueno, al menos, ¿me das tú número?
-¿Número? Ah…bueno.
Se lo dí, y esperé a que se fuera para entrar a casa, pero no se movía, ni el coche ni él.
De todas formas, abrí con llave y mi madre estaba esperandome.
-Andrea, tengo que decirte una cosa.

Parecía contenta.

END FIRST CHAPTER.