La puerta se cerró atrás de mí, y me giré para ver quien había tocado a estas horas.
Para mi sorpresa...Era la persona que menos me esperaba.
-Cariño...-Mi madre se acercó haciendo que el chico rubio de antes la siguiera. -Este es Niall, tu primo. Él se quedará por una temporada aquí, para adaptarse.
El chico rubio; Niall, no paraba de sonreír.
No me lo podía creer. ¿Mi primo? ¿En qué se parecía a mí? ¿En qué? En nada. Totalmente diferentes, ¿qué como lo sé? Simplemente lo sé, es un dejabú y no sé por qué.
-¿Mí...Mi primo? -Negué con la cabeza.
Me acordaba perfectamente. Siempre jugábamos juntos en mi casa, jugábamos a lo que fuera, él me hacía reír con cada palabra que decía. Pero después pasó algo, la separación de sus padres. Y no volví a saber nada más de él. Su madre lo tuvo muy jóven con un hombre, y luego se casó con el padre de Niall. Él tuvo una infancia dura, al igual que la mía. Pero ni su madre ni él dijeron nada cuando se fueron de Inglaterra. Simplemente se fueron, eso tampoco estuvo bien.
-Sí, tu primo Niall. He pensado en que se podría instalar en tu habitación, ya que hay dos camas.
-¡Mamá! ¿Estás loca?
Él permaneció callado y sonriendo todo el tiempo.
-Niall, sube a la habitación de Andrea, está al final del pasillo. Ahora sube ella. -Ella sonrió amablemente.
Rodé los ojos cuando él de nuevo sonrió y subió las escaleras llevandos sus dos maletas. Seguramente se quedaría por bastante tiempo..
El silenció se rompió cuando Niall ya había subido las escaleras.
-Andrea, no actues como un bebé. Tú sabes que no eres un bebé. Así que no actues como ello, y por favor ayuda a Niall a integrarse aquí.
-¿Por qué ha decidido venir ahora? ¿Después de tanto tiempo?
-Está pasando por un mal momento, Niall y su madre. Así que ella habló conmigo, y espero que lo trates bien. No tengas rencor cariño.
-¡Yo no tengo rencor a nadie! Trataré de ser buena...
Subí las escaleras y entré al cuarto. Estaba observando todo el cuarto desde la cama que había abajo de la mía. Su mirada se encontró con la mía.
-Vale. Solo quiero saber...
-¿Por qué estoy aquí?
-No. Porque nunca me has hablado antes.
-No quiero hablarlo ahora. ¿Podríamos hablar mañana? Estoy cansado. -Bostezó y con el pijama ya puesto se metió en su cama.
-¿Nada más que decir? -Yo seguía al lado de la puerta. Avancé dos pasos más. -Te voy a preguntar algo. ¿Cómo me reconociste cuando me viste en la carretera?
Él rió.
-Es evidente, tu forma de caminar te delate.
Yo reí al comentario.
-¿Cuántos años tienes Niall? -Yo de repente pregunté.
-Los mismos que tú, ¿no recuerdas?
-¿19?
-Sí. -Contestó tumbado en la cama, mirando al techo.
Ese fué la última palabra que dijo, cuando había venido del baño. Él, ya estaba dormido.
END CHAPTER 2.

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